image1 image2 image3 image4

PÉSIMA ACTUACIÓN DE UNOS ÁRBITROS SIN CATEGORÍA

Nuestro equipo cayó derrotado (78-80), no sólo por nuestros propios errores, ante el equipo veneciano, conjunto duro y muy físico, sino principalmente, por el despropósito del trío arbitral, sobre todo el árbitro principal, que consciente y flagrantemente pitaba CONTRA EL QUE JUSTAMENTE NO DABA LEÑA. 
¡Claro que pesó las dos prórrogas de Murcia! Pero también, pesó y fue determinante, y que marcó el devenir del encuentro, la actuación del trío arbitral. Quienes penalizaron una y otra vez al conjunto aurinegro. Mientras que el equipo italiano parecía “Teresa de Calcuta”. El instigador y promotor era el árbitro principal de origen rumano, que siguió montando el espectáculo hasta el final, pidiendo protección por si le daban un mamporro. ¡No nos conoce chaval! Eso pasará en tu país, aquí no… 
La próxima vez pide un partido donde te puedas divertir tu solo, pero en tu país. 
¡VAMOS CANARIAS!

Redes Sociales:

CONVERSATION

0 comentarios :

Publicar un comentario

Los datos aquí introducidos, no requiere el consentimiento del usuario, son por voluntad propia. Los mismos, NO SERÁN UTILIZADOS CON NINGÚN FIN COMERCIAL, ni serán cedidos a terceros por el titular de la web (Asociación Peña Frente Los Pollos Amarillos).
No se aceptarán comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes o contrarios a las leyes españolas, incluyendo los que constituyan apología del terrorismo o de la violencia en general, o aquellos que puedan suponer cualquier violación de los derechos de los menores y la infancia.
La Peña Frente los Pollos Amarillos, se reserva el derecho a eliminar todos los comentarios que no se ajusten a estas condiciones. También, podrán eliminarse aquellos comentarios enviados por robots u otros programas informáticos, así como links-enlaces, destinados a desnaturalizar o generar controversia.
No obstante, los comentarios aquí manifestados, no reflejan la opinión del titular del presente portal, sino de los internautas, que son ellos, los únicos responsables de las opiniones vertidas.